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Juanito

 Juanito.  Hay en la esquina una sombra que no necesita presentarse, porque precede a la cautela de todos. Juanito Alimaña no es un hombre, sino un hábito del barrio, la prueba viviente de que en la selva de cemento la justicia suele ser un trámite burocrático que se resuelve entre caimanes del mismo pozo. Tite Curet Alonso, sabio observador de las miserias cotidianas, no inventó al personaje, simplemente le puso nombre a esa costumbre latinoamericana de mirar para otro lado cuando el peligro camina despacio por la acera.  Como escritor que recorre a diario estas calles de Valencia, uno reconoce a ese personaje al instante. No hace falta irse muy lejos; basta con sentarse a ver pasar la tarde en cualquier barriada nuestra para entender que los Juanitos de la vida no cambian de maña, solo de dirección. A los hombres de nuestros sectores no les asombra la maldad del tipo, sino su impunidad. Saben que tiene un conocido en la policía y que se acomoda siempre al sol que más ca...

Soy la Mar

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Soy de la Mar.    Mis ojos, sin duda, necesitan ser encandilados por el sol en cada ocaso. Necesitan ser deslumbrados por ti, astro rey. De tanto mirarte fijo, se quedan quietos, esperando, enamorados que algo diferente ocurra. Quizás lo que anhelan es que el tiempo se detenga… para nunca más volver.    Mis manos necesitan sentir el corte que impone el sedal, cuando la presión de un pez, en su santa lucha, pide a tirones su libertad. Entre otras cosas, definitivamente también necesito el salitre en mi rostro, en mi sangre, en mi alma.    A través de estas líneas lo grito, te necesito aún más que antes. Solo tú eres mi sosiego, mi comodidad, mi refugio, mi verdadero amor.    Así como ese gran pez, mi alma también pide a tirones su libertad. Soy de la Mar, y cuando pienso en ella, se hace presente en mis ojos, tan salada como tú, mi gran amor.    Es insoportable. Tu ausencia solo crea desconsuelo, fracturas, amarguras. ¿A quién quiero enga...

Un viaje Literario Inicia.

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Un Viaje Literario Inicia.    Con cada palabra, con cada frase hilada en las páginas que tienes ante ti, estoy dando un paso audaz y profundamente significativo en mi vida, el de adentrarme en el vasto y a veces imponente océano de la literatura. Este fragmento que hoy comparto, "El Gran Desacople", no es solo un extracto; es el latido inicial de mi primera novela, una obra a la que he volcado mi corazón, mi tiempo y mi más profundo compromiso.  La literatura, con sus innumerables géneros y sus inmensas posibilidades, siempre me ha parecido una catedral de palabras donde las historias se construyen con paciencia y pasión. Intentar formar parte de ella es un honor y una responsabilidad que asumo con la mayor seriedad. Esta novela representa no solo un desafío creativo, sino también la culminación de un anhelo de larga data, contar historias que resuenen, que inviten a la reflexión y que transporten al lector a mundos nuevos.  Estoy inmensamente agradecido por la oport...

Sobre las Aguas de la Memoria.

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Sobre las Aguas de la Memoria.     En memoria de mi querido tío, CN. Juan B. Arismendi Herrera. Promoción: CN. Francisco Javier Gutiérrez. Año 1966.     El Mar Caribe, escenario de su destacada carrera naval en la Armada Venezolana, ahora lo acoge en su seno eterno. Su legado perdura como un testimonio de su dedicación y amor por la patria.     Como dijo José María Heredia, “El mar es la patria de los valientes”. Este ideal guió su vida y su servicio.     Recuerdo su amor por el mar, reflejado en la majestuosidad de sus criaturas: el vuelo de la gaviota, la valentía del Martín pescador, el ataque del Pelícano contra la superficie plateada y rasgada por olas y espuma. Adoro ese momento en que este majestuoso animal se lanza en picada, rompiendo el océano para encontrar un colorido cardumen.     Su ejemplo de servicio, honor y lealtad es una guía inspiradora para mí y para quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.     Su memor...

Un canto a la Confluencia.

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 Un Canto a la Confluencia.       En el vasto océano de la sabiduría, la Interconexión de saberes surge como un faro que ilumina el camino hacia la comprensión profunda de la realidad. Como dijo Aristóteles, "La verdadera sabiduría reside en la capacidad de ver las conexiones entre las cosas".     La Interconexión de saberes es el canto de la unión, donde la ciencia, el arte, la filosofía y la política se entrelazan en una danza de conocimiento. En este canto a la confluencia, encontramos la esencia de una sociedad sana y productiva, encontramos esa fuerza que nos impulsa hacia la comprensión profunda de la realidad.     Esta habilidad para juntar fuerzas es la clave para desbloquear el potencial humano, para hacer avanzar un país y llevarlo a alcanzar la excelencia y la innovación. En este viaje fraterno hacia la comprensión, la Interconexión de saberes nos lleva a través de los valles de la duda y los picos de la certeza, hacia un lugar don...

Amistad a prueba del tiempo y la mortal distancia.

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Amistad a prueba del tiempo y la mortal distancia.  La amistad es un mar y un buque de Guerra, el mar fluye y el buque navega a través de él.  Un buque definitivamente, es una isla en el mar, aunque, el mar fluye y en esa isla llamada buque, todo se hace hermandad, también florece el respeto y con él, la amatista fraterna. Entonces piensa desafiante el mar:    Siempre habrá mar, no amistad, después de mi solo amistad, es decir, antes y después, lo que habrá es mar, que ola a ola hace amistad.   El mar fluye y el buque forma más vínculos fraternales, la amistad disipa el tiempo y así nos libera.  Es un mar que, al fluir, inventa sus acontecimientos y hace de las circunstancias, de las vivencias, un lazo indestructible, un castillo en la arena, donde la arena borra las tempestades, inclusive las marejadas y con ello, el mar borra nuestras huellas.  Ahora en tierra buscamos desde la arena el mar. ¿Dónde te has ido?  Como diría el poeta con apell...
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  Seremos libres.    Mar vibrante, fuerte, apasionado, altivo que encuentras en mi tierra orilla, tú qué haces de mi pueblo, un pueblo de conciencia viva.  Tú mi Divino timonel, tú qué reuniendo nuestras energías haces portentosa mi Nación te recuerdo: Dale sosiego a mi pequeña Venecia, habla de ella en las alturas, tú siempre vigoroso, demuestra aguerrido nuestro futuro a la diestra del Padre, Dominador de tempestades, tú tienes el poder del tiempo, del acero, de la guerra y el olivo de paz.  Si pequeña es mi tierra ante ti, gigante uno la sueña, traigo ante tu majestad mis ilusiones de libertad, de democracia, todas mis ilusiones en definitiva y con ello, reafirmo que no existe patria pequeña. Mar, que dar pudiste de tu vientre generoso, tantos hombres firmes y mujeres de gran belleza que son de nuestro trópico, tesoro y mana.  Solo tú qué ola tras ola, emanas tantas orquídeas de oro, tanta caña de azúcar y tantas águilas observantes. Yo te agradezco que ...