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Nuestra forma de vivir.

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  Nuestra forma de vivir.   El mar definitivamente es el reflejo del alma, en él se ponen de manifiesto todo lo exuberante de la vida, es decir, mientras más se penetra en el sentido de la vida, más se manifiesta la complicidad en la existencia.  El mar, siempre como vinculante en todo los aspectos de mi vida, es ese enorme canal conductor de mis amores, de mis deseos y mis encuentros, encuentros con lo divino y lo terrenal.  Quizás llevado por todo lo que me hace sentir, pienso que hay una constante en la existencia que no es otra más que el dolor que es disipado de forma diligente solo a través del amor.  El sentir que la vida tiene numerosos fines y que en ella debes cumplir absolutamente todos tus deseos es un acto que te ata mucho más al dolor que a la realidad, la vida es lo que es, no lo que esperamos que sea.  Debemos tener un propósito, una vocación definida, pero cerrar las ventanas del alma y entregar el espíritu únicamente por deseos vanos ...

Las manos que sostienen mi vida.

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Las manos que sostienen mi vida.   Por más que lo intente quizás nunca pueda describir el amor, pero si puedo intentar expresar lo que siento a diario a través de él.  Lo sentí muy claro por primera vez de manos de mi Madre, manos cargadas de ganas por vivir y ser Madre, mismas que dibujaban en el aire caricias, pasión e histrionismo cada vez que su garganta entonaba canciones de Rocío Durcal.  También mi Padre con sus manos firmes en el timón de mi vida me mostró maravillosamente lo que era el amor, a él le debo el cincuenta por ciento de todo, la mitad de lo que soy o llegaré a ser, inclusive la mitad de Roma, la mitad de la plaza San Pedro en el Vaticano o la mitad del golfo de La Spezia, los paseos por el mediterráneo y la mitad del Mar Caribe, le debo el descubrir mi vida en Quisqueya y a su vez la mitad del ocaso en Puerto Plata que sin duda me hizo soñar frente al atlántico.  Ahora que sobre mis huesos se prenden como rémoras años inclementes e inexorable...

He sido destinado a robar.

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He sido destinado a robar.  Sumergido en ti hasta mi pecho, no puedo dejar de pensar que nada de esto es mío, que el Delfín que cruza ante mi vista estaba aquí cuando nací, y que la ola que rompe en mi cara también.  Aristóteles, decía que nos diferenciamos del resto de los animales por nuestra capacidad de hablar o por el lenguaje, y es un hecho cierto, pero me gusta ir un poco más allá, creo que nos diferenciamos del resto de la creación, por poder escuchar.  En estos encuentros con mi alma, que normalmente son húmedos y cargados de sal, no necesito oradores ni de alto ni de bajo nivel, no necesito que nadie me narre lo que sucede en mi entorno, ni en mi cuerpo, vivo en definitiva y dejo que la suavidad de la bruma marina, haga su trabajo, me bese, me dé aliento.  He sido destinado a robar de una manera divina y porque no hacerlo si nací después de Neruda, de Whitman, de Cabral, de Galdós, soy esa breve brisa que, sumido en mis pensamientos, inhala vida, exhala let...

Todos somos Eugen.

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Todos somos Eugen.   Eugen Stefanovich Kobytev, es un soldado soviético que en un día de invierno día marcado por su destino emprende un viaje, una travesía que se hará parte de la historia y ahora de nuestra historia.  Era 1941 y las hostilidades entre la Alemania Nazi y la Unión Soviética eran un hecho real que estaba de manifiesto con el avance de la operación “Barba Roja” desde junio de ese año.  Eugen, partió de Moscú territorio que mantenía total resistencia, el parte con la ilusión en su mirada al igual que todos sus compañeros de armas de detener la avanzada del invasor, de defender el suelo patrio y de resguardar el honor de su país.  Esto se nota en su mirada en lo firme de sus convicciones, en su apresurado paso al marchar, su cabeza altiva de frente al Sol que lo acompañaba en todo momento mientras se alejaba de su hogar.  Pero, todo eso cambió lo que sus comandantes y superiores habían asegurado que sería una campaña de meses se tornó en un inf...

Oír es precioso para el que escucha

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Oír es precioso para el que escucha.   Aunque alta está la marea serena está la mar, pienso y actúo como el serval en las llanuras centrales africanas.  Este felino tiene una capacidad única entre sus semejantes del reino animal, tiene la capacidad de mantener los ojos cerrados por más de 15 minutos y solo dedicarse a escuchar, eso lo hace exitoso en más del 50 por ciento de sus intentos de caza.  Para nuestra desgracia hemos perdido la capacidad de escuchar.  Podemos estar sentados frente a un hermoso piélago azul, basto, ruidoso que sin emitir palabra alguna se comunica, ruge, chasquea en espuma cuando llega apresurado a la cúspide en olas, cruje imponente contra la roca y susurra lirios de amor al oído de un enamorado.  Pero hemos perdido la capacidad de escuchar.  Suele aparecer sin previo aviso un amigo o un maestro que hecho Chamán reparte Flores de conocimiento, se eleva con su espíritu y de su boca salen palabras de profetas.  Y no lo pode...

La gratitud es la memoria del corazón.

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 La gratitud es la memoria del corazón.   Perfumados, por lo regular son los días en que navego, no puedo dejar de percibir ese aroma a soledad, a intimidad que me dan mis faenas en la mar, se convierten en algo que me transporta a tiempos pasados, reflexiono sobre el presente y sueño sobre un futuro incierto.  En ocasiones saboreo al cerrar mis ojos, los dulces besos de mi amor en el presente, cuando se diluyen entre el sonido de pájaros, entre el aleteo de viejos pelícanos en franco vuelo que rivalizan con la armonía del choque de las olas contra mi borda.  Besos que me acompañan siempre, ahora en mi sosiego saben tan dulces como en aquel día de nuestra primera vez, día de verano donde mecidos por las aguas entre manglares y cocoteros pactamos amor.  Cuando estoy al mando de mi nave la siento enorme, marinera, capaz de surcar los siete mares de ser necesario. Entendiendo mi nave sin duda alguna como una metáfora de mi vida.  Y sucede, sin previo avis...

Puerta norte y ciudad de la eterna primavera.

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  Puerta norte y ciudad de la eterna primavera.   Durante la Guerra del Pacífico, Guerra encarnizada entre países hermanos y vecinos que se desarrolló entre los años 1879 y 1883, la conquista de Arica fue un desafío ineludible para las tropas chilenas, valientes y aguerridos soldados dispuestos a dar hasta la última gota de su sangre pues la toma de la ciudad pasaba necesariamente por la toma del Morro y del complejo defensivo aledaño a él. Por esta razón, esta acción es una de las más recordadas de la Guerra, por el arrojo y valor demostrado tanto por los soldados peruanos como por los chilenos; lo que ha convertido al Morro en un emblema de valor y nobleza que puede llegar a tener un hombre, un soldado cuando lucha por sus ideales, sus convicciones y su patria.  Yo aquí en este Morro sitio plácido y ahora en calma, no puedo dejar de pensar en mis propias guerras, en mis propias batallas, no dejo de maravillarme ante la vista seductora que llena cada poro de mi piel...